jueves, 12 de septiembre de 2013

Etapa 8: Ligonde - Ribadiso da Baixo | 35 KM | 12.09.2013

Hoy no hemos escuchado el despertador...aún así cuando salimos está a punto de amanecer. Estamos en un pequeño valle y vemos la niebla aún pegada a la hierba.
Hace un poco de frío pero entramos en calor subiendo la primera cuesta.
Los pasos son seguros pero no tan rápidos como días anteriores...empezamos a acusar el cansancio y la acumulación de kilómetros andados.
Hemos pasado por Palas de Rei donde hemos tomado un café y el compañero gallego ha podido comprar una nueva mochila, ya que petó la suya, y los apaños MacGyver ya no dan más de sí.
Sale el sol y empieza a hacer calor pronto. A la altura de Casanova paramos a almorzar.

Empezamos a ver muchos peregrinos. Hay tramos que están muy transitados. Las bicis piden paso. Hay muchos "turigrinos" que son aquellos peregrinos que van con mini mochila y por ende, paso ligero. Al final de su etapa  les recoge un autocar y les lleva a comer y al hostal/hotel/casa rural...lo que diga su pack vacacional. Es otra forma de peregrinación. El camino no es solo uno. Y hay muchas formas de entenderlo. Todas ellas respetables.
Hemos dejado Lugo y entramos en la provincia de A Coruña. Incluso vemos el mojón que indica que nos quedan 50 km...Ánimo!!

A partir de las 15h ya no se ve tanta gente. Hace mucha calor...y dudamos entre si parar en Arzúa o Ribadiso...lo decidiremos según nos veamos...y por unanimidad....nos quedamos en Ribadiso. Si es que llegamos porque estamos al límite..cansancio, calor, dolor en las rodillas, tendinitis, inflamación...Probamos técnicas tales como bajar las cuestas de espaldas para no forzar la rótula.
El andar grácil, elegante y de paso aplomado que lucimos por la mañana se ha transformado en una mezcla de Walking Dead y Manuel Fraga portadores de mochila. Así de esta guisa y en tres etapas, gallego, catalana y leonesa, llegamos al albergue de Ribadiso da Baixo.
Un oasis. Está en un paraje precioso. Hemos de cruzar un puente medieval de piedra y bajo él, un río de agua helada que nos devuelve la vida, y la circulación en las piernas.
Por suerte y a pesar de la hora tienen plazas. Sí, sí, sí!!!!

Hoy primero nos bañamos en el río, y dejamos la rutina para después.
Es el mejor albergue de todo el camino, muy bien. Además todos los edificios que lo conforman son de piedra y están muy bien integrados en el entorno que lo rodea.
Como hemos llegado tarde...hoy la ropa no se seca...pero no importa, tenemos recursos. Somos peregrinos.
Encontramos muchas caras conocidas en este lugar.
Hablamos de la etapa de mañana...La idea de todos es llegar a Monte do Gozo pero está lejos...Veremos a ver.










Dónde está el error?


Para mis amigos de Granada
































miércoles, 11 de septiembre de 2013

Etapa 7: Barbadelo - Ligonde | 36 KM | 11.09.2013

Hoy salimos y todavía es noche cerrada. No vemos nada. De repente la compañera de León saca su linterna dinamo y después de las primeras risas emprendemos la marcha. Hoy decidimos que haremos unos km antes de desayunar. Tantos como 8 km, porque es donde encontramos el primer bar abierto. Está bastante frecuentado. Pedimos un café con leche grande, y casi nos lo tenemos que meter en la cantimplora. Hay casi medio litro!!

Fuera están los caballos de los peregrinos que van sobre ellos. Comentamos que la Compostela debería ser para los équidos. Nos vamos cruzando con ellos durante el camino. Sin embargo a los peregrinos ciclistas es difícil volverlos a ver. Sus etapas son mucho más largas y es imposible volver a coincidir.
Hemos pasado por la señal que indica que nos queda 100 km. A partir de ahora encontramos "santuarios" improvisados cada dos por tres. Uno, con tarjetas de embarque, tarjetas de transporte, pegatinas de facturación ...lo que sea del medio de transporte que te ha acercado al camino. Otro con cintas de colores. Otro con piñas y piedras... los hay con más gusto y otro con menos, y parecen basureros...En fin...

Seguimos andando hasta llegar a Portomarín, un pueblo bastante grande y destacamos el embalse que se ve al llegar.
Nos tomamos una caña. Es la hora. Decidimos andar de nuevo en lo que va a ser el tramo más "soso" del camino. Son casi 12 km de camino sin sombra, por una zona de pinares, sin aldeas ni rastro de vida humana. Solo alguna fábrica abandonada como consecuencia de la crisis del ladrillo.

Entramos en Hospital Da Cruz a ver el albergue...está bien, pero no hay nada más alrededor. Nos dicen que el siguiente albergue está en un pueblo algo más grande...y decidimos seguir, pero antes comemos. Ay!! cómo cuesta caminar ahora, pero son "solo" 4 km más.

Llegamos a Ligonde. Dice: albergue a 600 metros y se hacen interminables. Cuando llegamos está abierto pero no hay nadie. El hospitalero viene a las 20h y son las 16:30...Hace mucha calor y no podemos más.
En mi "guía" sale otro alojamiento que pertenece a una orden religiosa. Les llamo y nos vienen a buscar; nos quedamos con ellos, mejor dicho, nos acogen. Hay 3 peregrinos más y en total hay más hospitaleros que peregrinos; resulta ser una noche divertida y diferente. Nos presentamos todos. Aquí se cena a las 20h (súpertarde eh?) y nos quedamos hablando todos hasta casi las 23h. Es curioso como 15 personas que no se conocen de nada pueden cenar, charlar y reir como un grupo de amigos.
Esto es una de las cosas que te enganchan al camino.



































Ni una ampolla oiga!