viernes, 6 de septiembre de 2013

Etapa 2: Rabanal del Camino - Molinaseca | 27 KM | 06.09.2013

Pedazo de etapa...menos mal que ayer decidí quedarme en Rabanal porque si llego a continuar....muero. Menudo ascenso! Hoy me he levantado más tarde y he salido a las 7 a.m. Noche cerrada. Al llegar a Foncebadón la niebla se ha apoderado de la zona. Una pena porque el camino era tan duro como bonito. He llegado a la Cruz de Ferro con un tiempo horrible, qué frío!!  y al final se me ha olvidado tirar las piedras. Next time! He hecho un trozo del camino con un local que ya lo había hecho antes y me ha ido explicando cosas y tips para otras etapas. En Manjarín hemos entrado al refugio de un tipo que lo dejó todo para vivir como un templario. Bien peculiar el tipo. Y su refugio, ídem. De aquí al Acebo han sido los peores 8 km hasta entonces...Se sube hasta 1500 m por senderos agrestes y lo peor....llenos de piedras. Las odio. He visto la luz al llegar al Acebo, primer pueblo del Bierzo. Me he cascado un bocata de kilo y medio y me he quedado más ancha que pancha. Me lo merecía. Y qué vistas! Aquí me he encontrado a gente del refugio de ayer. Hemos caminado juntos un trozo...y de repente...otra vez sendero de piedras!!! Argggg! Definitivamente....descarto llegar a Ponferrada...a las 14h llego a Molinaseca. Llevo 7h caminando. En la entrada del pueblo me encuentro a mis nuevos amigos de nuevo. Buscamos juntos alojamiento. Y allí vemos como han llegado y van llegando caras conocidas. Rutina: ducha, colada, cervecitas, paseo por el pueblo. Es pequeño pero bonito. Hoy cenaremos todos juntos. A una hora muy europea: 19:30. Se me hace raro. Para mañana ya tenemos la ruta. Hemos compartido la info recogida por todos.
Estoy muerta. Pero orgullosa de haber llegado.




































jueves, 5 de septiembre de 2013

Etapa 1: Astorga - Rabanal del Camino | 21 KM | 05.09.2013

Primera noche de albergue superada. A pesar de tanto cansancio no podía dormir, por fin me venció el sueño. Debían ser las cinco y media a. m. cuando se empezó a oir movimiento en la habitación y a pesar de que todas las guías recomiendan el uso de bolsas de tela de para no perturbar el descanso de los otros peregrinos, ahí vamos todos, con nuestros enseres metidos en bolsas de plástico con cierre zip! Ole ole. Como ya no me iba a dormir, pues me uní al festival bolsero plastiquero y me dispuse a tocar las narices, ... a prepararme para mi estreno peregrino. Ahí vamos. Seis de la mañana y saliendo por la puerta.
Joeee qué oscuro está estoooo....
Cuando ya casi amanece llego a Murias de Rechivaldo. Se merece una visita pero no puedo parar tan pronto....bueno...por un café sí. Me tropiezo con un bar encantador regentado por una señora que no lo es tanto....Tiene suerte de que su target seamos clientes "paracaídas", pero necesito un café, aunque sea el más caro y malo de mi vida. (No cuentan los latte machiatto que me he tomado más allá de la frontera).
Una cosa curiosa del camino es que tan pronto vas solo, como de repente coincides con un montón de gente. Me vengo arriba... llegaré hasta Fuencebadón que son 6 km más de lo previsto.
Así llego a Santa Catalina de Somoza donde observo otra forma de marketing adaptado al medio (rural en este caso). A la entrada al pueblo se encuentra un inocente anciano apostado sobre un mojón, que tras una frase de cortesía, un deseo de buen camino... va y te espeta, como el que no quiere la cosa y sin respirar: si desean tomar café, en el segundo bar, es el de mi hija. Tremendo.
Esto es un ir y venir de gente.
De repente se cumple el pronóstico meteorológico y se pone a llover. Por suerte mi mochila y yo vamos preparadas. En solo 2 km voy calada hasta los huesos...y qué frío!
Salgo de Rabanal y en la misma salida tal como veo el letrero de los 6 km....me doy la vuelta. Necesito una ducha y ropa seca. Este pueblo se merece algo más que pasar de largo.
De esta forma doy con mis huesos en un refugio que según me cuentan es de los mejores del camino. Doy fe. Y no porque lo lleven unos religiosos. Los hospitaleros son British y casi todos los peregrinos son extranjeros, así que gracias papis por apuntarme a inglés en su momento. 
Tiene hasta chimenea y hoy se agradece. Después de hacer mi primera colada visito el pueblo. Dos veces. Ha salido el sol. 
En breve os dejo porque es el Tea Time and Biscuits, que dan en el jardín debido al buen tiempo.
Mamá, si lees esto, que estoy comiendo muy bien.
Y ahora, lo que más os gusta: dejar de leer.